La lavadora desagua mal o rebosa: dónde está el problema
Cuando el agua de la lavadora sale por donde no debe, el fallo suele estar en la instalación, no en la máquina. Y se distingue fácil.
Cuando el agua de la lavadora sale por donde no debe, el fallo suele estar en la instalación, no en la máquina. Y se distingue fácil.
Un chopo a diez metros puede tener raíces dentro de tu colector. No buscan agua por casualidad: la encuentran porque hay una junta que gotea.
Un olor a alcantarilla que aparece de golpe casi nunca significa que la arqueta esté llena. Suele ser otra cosa, y tiene arreglo sin obra.
Aunque el paquete diga «desechable», una toallita no se deshace en el agua. Es la causa evitable que más veces nos hace salir.
Un fregadero que va lento no se arregla solo. Y lo que lo está estrechando casi nunca es un objeto: es una capa de grasa que lleva meses formándose.
La mitad de los desbordamientos que atendemos se podían haber evitado con no tirar de la cisterna una segunda vez. Aquí va el orden correcto.
Que el agua te llegue al tobillo mientras te duchas casi nunca es un atasco grave. Suele estar a veinte centímetros de la rejilla.